Cuidado Facial: Por qué no vemos resultados?

Te ha pasado que a pesar de utilizar buenos productos para el cuidado de tu piel no ves los resultados que esperas?

Este es un tema recurrente entre nosotras las mujeres que muchas veces nos desconcertamos al creer que nuestras cremas harán “milagros” y no ver siempre los beneficios que se atribuyen al uso de estas. A qué se debe lo anterior? Lamentablemente no hay sola respuesta, son muchos los factores que influyen en la eficacia del uso de nuestras cremas, pero lo importante aquí es empezar a tener estos factores en consideración y que podamos tomar las medidas a tiempo.

 

1. Falta de Constancia: No se trata de ser esclavas de nuestras cremas, pero por supuesto no vamos a ver resultados si las utilizamos de manera irregular o con poca frecuencia. Todas las cremas por lo general requieren como mínimo entre 8 a 12 semanas para ver los primeros efectos. Si bien hay algunas que tienen resultados “inmediatos”, como sensación de confort, luminosidad o hidratación, los que son más a largo plazo, toman su tiempo. Por tanto mi recomendación es constancia y paciencia.

Todos los días deberías seguir una rutina en la mañana y otra antes de dormir que incluya siempre:  Una limpieza correcta, sérum de acuerdo a tus necesidades  y crema de tratamiento (ojos y rostro). Siguiendo estos pasos siempre, día y noche, te aseguro que podrás ver resultados en un tiempo razonable.

 

2. Usas tónico? Me atrevo a decir que uno de los problemas más recurrentes es tomar a la ligera el tema de la limpieza de la piel. Muchas creen que por no maquillarse no es necesario limpiar la piel en profundidad, lo cual es un gran error. La gratitud propia de la piel y la contaminación obstruyen los poros a diario y esas impurezas es necesario removerlas con buenos productos. El tónico aquí es fundamental y muchas veces lo pasamos por alto yendo directamente de la espuma o loción limpiadora a la crema hidratante.

Un buen tónico tiene múltiples beneficios: Completa o finaliza el ritual de limpieza, acondiciona la piel para permitir una mejor penetración de los productos y en el caso de mi favorito, Perfectly Clean Loción Tonificante/ Refinadora Multi-Acción de Estée Lauder, no solo elimina la suciedad y las impurezas de la superficie, sino que también ejerce una suave acción exfoliante eliminado las células muertas para dejar la piel con una aspecto lustroso. Esto es sin duda lo que más me gusta de este tónico, ya que día tras día va revelando una piel más luminosa y de manera absolutamente suave. Sirve para todo tipo de pieles.

En el post “Mi rutina favorita de belleza de la piel” hablo más sobre la importancia de la limpieza y mis productos para que lo revisen.

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3. Factores Biológicos: La producción de colágeno lamentablemente empieza a disminuir a los 25 años. Con esto la piel empieza  a hacerse inevitablemente más delgada y por tanto comienza a arrugarse. Contra esto no podemos hacer nada, no obstante el uso de buenas cremas y productos que aporten la hidratación y nutrientes necesarios es la mejor manera para compensar esta “pérdida natural” y cuidar nuestra piel. De ahí que sea siempre muy enfática en seguir una buena rutina de cuidados constante en la juventud.

Aquí incluir en nuestra dieta la ingesta de Vitamina C es siempre un buen aporte ya que esta vitamina es fundamental en la producción de Colágeno. No olvidemos que el cuerpo humano no produce esta vitamina por lo tanto debe ser obtenida a través de la alimentación, por tanto si no incluyes muchos cítricos, verduras y hortalizas, consumirla a través de suplementos es una buena alternativa. Nunca voy a olvidar una frase que me dijo mi dermatóloga: “La Vitamina C es la Vitamina de la Piel”. Lo ideal es un consumo de 300 a 500 mg. diarios para mantener la piel en buenas condiciones y asi prevenir las arrugas.

Finalmente no olvidar la hidratación. Como mínimo 8 vasos de agua al día.

 

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4. Nos olvidamos del factor solar: Si de hay algo de que me arrepiento ahora a mis 31 años fue tomar excesivo sol en mi adolescencia sin un adecuado factor de protección solar. Tengo la suerte que soy de piel morena, por tanto agarro color muy rápido y nunca me quemo roja, no obstante por tener una piel “más resistente”  no significa que no deba ocupar factor solar. Todas las pieles necesitan a diario protección – independiente sean morenas o blancas o sea invierno o verano.

Hoy la mayoría de las cremas y lociones faciales de día contienen FPS, no obstante muchas veces es bajo y no nos asegura una adecuada protección. De ahí que utilizarlo como parte adicional de nuestra rutina de cuidados sea importante – y no olvidemos que es el paso final justo antes de aplicarnos el maquillaje -.

 

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5. El Estrés: No cabe duda que el rol de las mujeres hoy día trasciende más allá de la maternidad o laboral. Con esto me refiero a que hay una sensación generalizada de que se nos exige ser “la mejor” en todo en lo que hagamos y por supuesto esto conlleva una sensación de estrés y conflicto interno con el que todas a cierta edad debemos lidiar. Por mencionar un ejemplo; “hay que ser la mejor amiga, la mejor mamá, la mejor esposa, la mejor sueña de casa, la mejor profesional”… En fin, pareciera ser que en cada rol siempre tenemos que destacar, no obstante lo importante aquí es entender que esto no es así, dejar de lado el perfeccionismo y no auto-exigirse a un nivel no saludable.

Nuestra piel es la primera que empieza a reflejar el estrés y no sólo a través de la “cara de cansancio” que se nota con el aumento de ojeras o bolsas bajo los ojos, sino que además se empieza a reflejar en la calidad de nuestra piel, donde el tono luce más apagado, grisáceo y se perciben muchas veces finas líneas de expresión.

Mi recomendación: Dormir – o intentar al menos – 8 horas todos los días para así asegurarnos un descanso reparador y cuidar nuestra piel en las horas clave de regeneración celular. Las invito a leer el post “La importancia del buen dormir” con simples tips para promover un buen descanso y que invitan a relajarnos. Asimismo el hacer las actividades que nos gustan y que nos saquen de la cotidianidad del día a día es siempre una buena alternativa para reducir el estrés, y por supuesto darnos siempre tiempo para nosotras mismas a través de cosas simples como leer un libro, hacerse un rico masaje o darse un baño de tina.

 

*Imágenes cortesía Pinterest.

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